La confianza parece un tema abstracto, pero está en casi todo. Aquí quiero hablar de por qué es tan importante en un equipo y cómo se puede desarrollar.
Hoy en día nos cuesta confiar en las personas, y hasta pensamos que eso casi no está presente en el día a día. Gran error. Todas nuestras relaciones están llenas de confianza, desde las más banales hasta las más serias. Un ejemplo simple: te sabes el nombre de varios colegas. Muy probablemente nunca revisaste el documento de ninguno de ellos; confiaste en que se llaman como dijeron que se llaman. O sea, prácticamente cualquier relación empieza con una pequeña dosis de confianza.
¿Por qué esto es tan importante para los equipos?
Por más fuerte que sea la comunicación en tu equipo, o por más armonioso que sea el modo en que se tratan, la relación solo va a experimentar apertura total a partir del momento en que la confianza entre ustedes esté desarrollada.
El libro “Las cinco disfunciones de un equipo” presenta las 5 disfunciones que más afectan a los equipos:
Las 5 disfunciones de los equipos
Fuente: “Las cinco disfunciones de un equipo”, de Patrick Lencioni
Fuente de la imagen: leitorrealista.blogspot.com
Fíjate en el parecido con la pirámide de Maslow. En la base está la disfunción más grave: la falta de confianza. Sin confianza, no van a existir debates sanos, compromiso, autorresponsabilidad ni atención a los resultados. La falta de confianza sacude todo el resto de la pirámide y abre espacio para cualquiera de las otras 4 disfunciones. Y estoy seguro de que no quieres a tu equipo sufriendo esto, lo que nos lleva al tema siguiente.
¿Cómo construir confianza en tu equipo?
Primero, vamos a definir confianza:
“Credibilidad o concepto positivo que se tiene respecto de alguien o de algo; crédito, seguridad.” (Diccionario Michaelis)
Atención a la palabra “seguridad” en la definición. No está ahí por casualidad. Cuando confías en alguien, pasas a tener la seguridad de ser tú mismo. Te sientes cómodo para abrirte y para sacar a la luz tus vulnerabilidades.
En este punto, vale notar lo unidas que están la confianza y la vulnerabilidad. Para lograr que los miembros del equipo confíen unos en otros, tú, como líder, necesitas fomentar una cultura que no castigue la vulnerabilidad. En otras palabras, la confianza es producto de una cultura lo bastante madura como para no penalizar debilidades o pedidos de ayuda. La confianza es siempre un resultado, nunca un objetivo. Y ese resultado empieza por el líder conocerse a sí mismo: crear seguridad en el equipo exige antes tener dominio de uno mismo.
Por eso, para que tu equipo no sufra la más grave de las disfunciones, aquella que impide que todo lo demás evolucione, el camino es crear un ambiente que permita la exposición de la vulnerabilidad. Aquí van algunas señales para que identifiques si la cultura de tu equipo (y de la empresa) está en el camino correcto:
Confianza y vulnerabilidad
Frases presentes en culturas que valoran la vulnerabilidad:
- No lo sé.
- Necesito ayuda.
- No estoy de acuerdo, ¿podemos hablarlo?
- No salió bien, pero aprendí mucho.
- Esto es lo que necesito.
- Así es como me siento.
- Me gustaría recibir feedback.
- Pido disculpas.
Señales de ausencia de vulnerabilidad en la cultura:
- Culpa
- Chismes
- Apodos despectivos
- Omisión
- Acoso
- Críticas delante de los compañeros
- Señalar con el dedo
Si notas que tu equipo tiene mucho de las señales de una cultura sin espacio para la vulnerabilidad, es hora de actuar. No dejes que ese tipo de comportamiento se propague y trátalo apenas lo veas suceder. Un fruto malo es capaz de echar a perder una cosecha entera.
Por último, acuérdate de que, donde sea que un grupo de personas se reúna, va a nacer una cultura, quieras o no. Ya que va a nacer de todas formas, ¿por qué no orientarla para que sea algo bueno?